La ciudad donde estés determina el bloqueador solar que deberías usar: aprende a elegirlo correctamente
Written by Jose de Jesus Prieto on 24/06/2026
Empacar la maleta para un fin de semana en tierra caliente o mudarse a una capital elevada implica
mucho más que cambiar el guardarropa. La altitud altera drásticamente la resistencia de la piel frente
al sol. Quienes viven en ciudades ubicadas a miles de metros sobre el nivel del mar experimentan un
impacto de radiación ultravioleta del que pocos hablan con claridad, asumiendo erróneamente que el
clima templado o nublado protege el rostro o la piel.
La realidad científica es compleja, porque a medida que subimos una montaña o vivimos en una
ciudad de gran altitud, la capa de atmósfera que está por encima de nosotros se vuelve más delgada
y limpia 1 , lo que significa que filtra mucho menos la radiación ultravioleta. Este fenómeno geográfico
rompe el mito de que solo debemos cuidarnos bajo el sol caribeño. De hecho, los datos oficiales de la
Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos 2 alerta que: por cada 1.000 metros de incremento
en la altitud, la intensidad de los rayos uv aumenta entre un 10% y un 12%, un dato respaldado por la
Organización Mundial de la Salud en sus manuales sobre el índice uv global.
Vivir en la altura significa caminar con un filtro atmosférico desgastado. "La piel en entornos altos
sufre un estrés oxidativo continuo que acelera las líneas de expresión y la pérdida de elasticidad
mucho antes de lo previsto", explica Isa Werner, redactora científica y experta en belleza de
RINGANA. La especialista añade que "adaptar el factor de protección solar al destino no es una
sugerencia estética, es una necesidad matemática para frenar el daño celular acumulativo".
La industria del cuidado facial ha tenido que evolucionar hacia soluciones versátiles que respondan a
estas diferencias geográficas sin saturar los poros. Fórmulas botánicas ligeras que apuestan por
filtros minerales puros como el óxido de zinc, presentes en el FRESH Sunscreen Face SPF 30 de
RINGANA, ganan terreno al ofrecer una barrera física inmediata que refleja la radiación sin aportar
pesadez en climas cambiantes de zonas altas. Para las zonas bajas o días de exposición moderada
a nivel del mar, opciones fluidas de la misma línea como el FRESH Sunscreen SPF 25 proporcionan
la cobertura exacta que el cuerpo necesita cuando la atmósfera vuelve a ser densa y protectora. El
1 Proyecto Global UV – Organización Mundial de la Salud
2 Estudio de la Biblioteca Nacional de MEdicina de Estados Unidos
secreto radica en entender que el protector solar no se elige por el calor del ambiente, sino por
los metros de altitud que marca el mapa.
Otro estudio reciente, también recopilado en el portal de la Biblioteca Nacional de Medicina de los
Estados Unidos 3 revela que el riesgo de daño acumulativo en el SDN celular y el fotoenvejecimiento
se aceleran drásticamente en estas regiones altas. La radiación no da tregua en las zonas
montañosas y el daño ocurre incluso en días completamente grises.
El bloqueador solar dejó de ser un producto estacional. Hoy se ha convertido en una herramienta
diaria cuya efectividad depende tanto de la constancia como de entender dónde está expuesta la piel.
Acerca de RINGANA
RINGANA es una empresa austríaca fundada en 1996, pionera en el sector de la cosmética natural y los
complementos nutricionales. Actualmente, RINGANA cuenta con más de 600 trabajadores y alcanzó en 2024
una facturación neta de 228 millones de euros. Los elementos básicos del éxito son frescor, eficacia y
sostenibilidad. Los productos son veganos y están libres de experimentación animal, conservantes sintéticos y
aditivos. Los productos se fabrican en St. Johann in der Haide, desde donde se envían a la clientela
internacional ubicada en 36 países.