Ante un dolor de muela, ¿es mejor extraerla o conservarla?
Written by Jose de Jesus Prieto on 02/06/2026
Aunque muchas personas creen que un dolor intenso significa que el diente ya no tiene
salvación, en la mayoría de los casos la odontología moderna busca conservarlo. La
extracción no siempre es la primera ni la mejor alternativa.
Bogotá, junio de 2026 — Dolor intenso, inflamación, imposibilidad para comer y hasta
dolor de cabeza. Un dolor de muela puede ser realmente incapacitante, tanto que una de
las reacciones más comunes es sacar el diente para acabar con el problema, pero desde
el punto de vista clínico, ahora hay mejores alternativas.
La odontología actual prioriza conservar el diente natural siempre que exista una
alternativa segura y viable. Esto cobra especial importancia en Colombia, donde las
enfermedades bucales continúan siendo altamente frecuentes. El IV Estudio Nacional de
Salud Bucal (ENSAB IV) evidenció que la caries sigue siendo uno de los principales
problemas de salud oral del país y que la pérdida dental aumenta con la edad.
“El objetivo principal de la odontología moderna es intentar conservar el diente natural
siempre que exista una alternativa segura y predecible”, Paola Andrea Escobar, directora
de la especialización en Endodoncia de UNICOC. “Organizaciones científicas nacionales
e internacionales coinciden en que mantener los dientes naturales suele ser la mejor
opción funcional y biológica para el paciente”.
Las caries son uno de los causantes más comunes del dolor dental. Si son profundas,
alcanzan la pulpa dental o “nervio” y generan inflamación o infección, y pueden provocar,
además, abscesos, fracturas, restauraciones defectuosas o enfermedad periodontal.
Uno de los signos de alarma es cuando hay dolor intenso; es un indicador de que la
infección ya ha avanzado hacia los tejidos que rodean la raíz del diente, por lo que
ignorarlo puede traer consecuencias para la salud, como inflamación facial, pérdida de
hueso, dificultad para masticar e incluso infecciones más severas.
Cuando llega el momento de atender la emergencia, hay que evaluar si se puede hacer
una endodoncia o definitivamente se necesita una extracción. Según explica VOCERO/A
DE UNICOC, todo depende del estado general del diente y de las condiciones médicas
del paciente.
Para esto, el odontólogo evalúa la cantidad de estructura dental sana remanente, el
soporte óseo, la presencia de fracturas, movilidad, infecciones y las posibilidades reales
de restaurar el diente mediante radiografías y otros estudios diagnósticos.
Cuando el pronóstico es favorable, generalmente se intenta conservar la pieza mediante
una endodoncia o tratamiento de conducto, procedimiento que elimina la infección del
interior del diente y permite mantenerlo funcional dentro de la boca.
“La principal ventaja es mantener el diente natural”, señala VOCERO/A de UNICOC.
“Ningún implante o prótesis logra reemplazar completamente la función, sensibilidad y
adaptación de un diente propio. La endodoncia permite eliminar la infección, aliviar el
dolor y conservar la estructura dental para que continúe funcionando normalmente”.
Además de preservar la función masticatoria, mantener el diente ayuda a conservar el
hueso y la estabilidad de los dientes vecinos. Incluso cuando un tratamiento previo falla,
hoy existen alternativas como retratamientos endodónticos o procedimientos quirúrgicos
que pueden evitar la extracción.
Sin embargo, hay situaciones en las que retirar el diente sí termina siendo la alternativa
más recomendable, en casos donde existen fracturas profundas, destrucción extensa por
caries, pérdida severa del soporte periodontal o cuando ya no hay suficiente estructura
dental para restaurarlo de manera segura.
“Actualmente existen diferentes procedimientos que pueden ayudar a conservar dientes
comprometidos”, explica VOCERO/A de UNICOC. “Sin embargo, cuando ninguna
alternativa ofrece una posibilidad predecible y segura de recuperación, la extracción
puede convertirse en la opción más recomendable desde el punto de vista clínico”.
Y aquí viene algo que pocos consideran, y es que luego de la extracción del diente, el
espacio debe reemplazarse, de lo contrario pueden aparecer alteraciones en la mordida,
desplazamientos de los dientes vecinos, acumulación de alimentos, desgaste irregular y
pérdida progresiva del hueso.
Por eso, ante un dolor fuerte de muela, la recomendación principal sigue siendo buscar
atención odontológica lo antes posible y evitar decisiones apresuradas basadas
únicamente en el dolor momentáneo.