Día de la creatividad y la innovación: cómo blindar a las marcas en el océano de la volatilidad latinoamericana
Written by Jose de Jesus Prieto on 21/04/2026
Por Cristian Cores, Managing Director de Aleph para LATAM y Director Maestría de
Marketing y Comunicación en la Universidad de San Andrés
¿Y si la obsesión por innovar y obtener resultados inmediatos estuviera matando el futuro
de tu empresa? En la carrera por acumular clics, conversiones y ventas rápidas, muchas
compañías han convertido el cortoplacismo en su única estrategia. No es novedad que el
mundo de hoy exige agilidad, pero, cuando hablamos de negocios, confundir inmediatez
con propósito es un error que se paga caro.
Cada 21 de abril se celebra a nivel mundial el Día de la Creatividad y la Innovación, una
fecha que busca promover nuevas ideas y soluciones para enfrentar desafíos globales. Hoy,
ese impulso creativo está inevitablemente atravesado por la tecnología.
La historia es prueba de que los grandes saltos creativos muchas veces nacen de cambios
tecnológicos profundos. Durante siglos, por ejemplo, la pintura tenía como objeto
representar la realidad con la mayor fidelidad posible, pero con el nacimiento de la fotografía
en 1893, el realismo en la pintura fue desplazado por otros lenguajes innovadores como el
impresionismo y el surrealismo.
Lo que su momento fue la fotografía, hoy podría ser la inteligencia artificial, pero ambas son
prueba de que la tecnología no reemplaza la creatividad, la hace evolucionar, forzando al
factor humano a agregar valor en extremos y espacios insospechados que anteriormente no
existían. En el mundo empresarial, esto se refleja en las marcas y en sus estrategia de
comunicación. Los equipos deberían hacerse una pregunta clave: ¿qué es lo que la IA
todavía no puede hacer? Y, sobre todo, ¿qué diferencial humano estamos dispuestos a
aportar?
Todas las marcas tienen acceso a las mismas herramientas de tecnología, inteligencia
artificial y análisis de datos. Pero ninguna tiene las mismas personas, el mismo criterio ni la
sensibilidad cultural para interpretar el contexto. Las verdaderas ideas, las que generan
impacto, siempre serán profundamente humanas.
Es por eso que, las marcas exitosas no serán necesariamente las que usen la tecnología
para ser más rápidas y eficientes, sino las que entiendan que la innovación también implica
invertir en talento, capacidades humanas y desarrollar campañas que construyan valor más
allá del resultado inmediato. Según el estudio de Warc Global Ad Trends: Media’s New
Normal, la inversión en publicidad digital en América Latina aumentará un 9,1% hasta
fin de este año. Los recursos están, la oportunidad también. La pregunta es: ¿dónde
pondrán las marcas ese dinero?
Para Aleph, el impacto humano fue clave desde el origen. De hecho, el año pasado la
Universidad de Stanford certificó un caso de estudio sobre la compañía titulado Aleph: una
ventaja colaborativa, donde se analiza cómo logramos construir una empresa global
apoyándonos en vínculos, confianza y colaboración entre equipos.
La creatividad históricamente surgió de la inspiración, de los errores, de las restricciones y
es por definición imperfecta. Y ahí es donde entra en juego una ventaja competitiva que en
América Latina conocemos bien: operar en contextos de cambio constante. En ese
escenario, adaptarse dejó de ser una opción: se convirtió en una capacidad instalada y en
una forma de innovar frente a la incertidumbre. En marketing y publicidad, esa realidad
obligó a marcas y equipos a desarrollar agilidad, creatividad aplicada y una capacidad única
para leer el contexto y seguir conectando con las audiencias aun cuando las reglas
cambian.
En la región, innovar muchas veces significó resolver con restricciones: presupuestos
ajustados, cambios de hábitos, nuevas plataformas y escenarios inciertos. Esa gimnasia
hoy es una ventaja concreta. Las marcas más resilientes son las que convierten
complejidad en oportunidad. En América Latina, esa lógica no es una aspiración: es parte
de cómo se construye un negocio todos los días.
Por eso, cada 21 de abril, cuando se celebra el Día Mundial de la Creatividad y la
Innovación, vale la pena recordar que, aunque la tecnología abre enormes oportunidades
para acelerar procesos y escalar campañas, aprovechar su verdadero potencial requiere
algo que en América Latina conocemos bien: innovar sin perder de vista a las personas. Ahí
puede estar la verdadera ventaja.