Editorial: El Simón Bolívar vibró con la Bogotá que soñamos en el FEP

Written by on 22/03/2026

Por: José de Jesús Prieto Director, Garrapatudo.com

Regresar a casa después de una jornada de festival con una sonrisa que no te cabe en el rostro es la mejor métrica del éxito. Este año, el Festival Estéreo Picnic (FEP) no solo fue una cita musical; fue una demostración de que cuando la ciudad, la empresa privada y el talento local se alinean, los resultados son, sencillamente, impresionantes.

Desde el primer momento, la logística nos dio una lección de eficiencia. La organización del tráfico, tanto al ingreso como a la salida por la calle 53, resultó ser una experiencia sencilla y segura. Pero lo que realmente me dejó boquiabierto fue el aislamiento acústico: al cruzar la carrilera, el silencio era absoluto. Un aplauso de pie para los señores de Páramo por ese manejo técnico impecable.

Un festín de emprendimiento y sabor

La gastronomía este año tuvo un componente social y local que nos infla el pecho. Gracias al apoyo de la Secretaría de Desarrollo Económico, descubrimos propuestas brutales que pronto verán en entrevistas detalladas aquí en Garrapatudo.com:

  • Tacos con alma mexicana: Unos sabores que me transportaron directamente a la calle Varsovia en Ciudad de México. (Pronto tendremos entrevista con ellos)

  • Salchichas colombo-alemanas: La precisión europea mezclada con el amor emprendedor de nuestra tierra. (Pronto tendremos entrevista con ellos)

  • La gran sorpresa: ¡Una papa rellena de Ajiaco! Una genialidad que define nuestra creatividad culinaria. (Pronto tendremos entrevista con ellos)

Cultura, “Bogotaneidad” y el toque de Doña Marida

El componente institucional también brilló. Jugamos tejo y hasta hicimos moñona con el Instituto Distrital de Turismo en las canchas de la Embajada. Aprendimos el verdadero significado de la “Bogotaneidad” de la mano de la Secretaría de Gobierno, y nos conmovimos con la labor de Animales Bogotá (IDIPYBA) por nuestros ciudadanos de cuatro patas y emplumados. La alcaldía local  de Teusaquillo, la secretaria de Movilidad, la secretaria de seguridad, La policía nacional todos juntos haciendo un evento maravilloso y digno de repetir.

Y como todo hombre casado que sabe seguir instrucciones, le hice caso a “Doña Marida”: terminamos tatuados (aunque mañana el agua se lleve el recuerdo). Entre granizados y paletas, recorrimos stands que se robaron el show, como el de Oveja Negra, con quienes también conversaremos pronto.

Experiencias que conectan

El Simón Bolívar se transformó en un lienzo donde jóvenes y adultos disfrutamos de atardeceres mágicos y marcas que se lucieron con su ingenio:

  • Samsung: Los únicos con señal envidiable y un stand que visualmente era una joya. miren el nuevo S26 BRUTAL.

  • LATAM: Participé en su juego interactivo y, para mi sorpresa, ¡gané! fue fantástico como una aereolínea logra nuevas audiencias con la presencia en estos espacios.

  • Coca-Cola, Sprite y Durex: Nos pusieron a bailar, nos refrescaron con sabores nuevos y nos sorprendieron con el talento de un show de drag queens inolvidable.

Descubrimientos musicales (y un poco de culpa)

En lo musical, la noche nos regaló accidentes afortunados. Disfrutamos de Macario Martínez y quedamos hipnotizados con una Sabrina Carpenter que estuvo, sencillamente, sublime. Pero el gran hallazgo —y aquí confieso mi cargo de conciencia por no haberlos escuchado antes— fue Deftones. Qué potencia.

No puedo cerrar esta nota sin agradecer a nuestro medio aliado, Radio Chispas, por permitirnos vivir esta experiencia y llevarle a nuestra audiencia de Garrapatudo.com lo mejor de la cultura y el entretenimiento en Bogotá.

El FEP en el Simón Bolívar no fue solo un festival; fue el reencuentro con los amigos, con la ciudad y con la capacidad de asombro que a veces olvidamos en el día a día.

te quiero alejo.


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