Bogotá D. C., 16 de junio de 2026. La Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), a través de las empresas prestadoras del servicio público de aseo, continúa fortaleciendo las labores de poda del arbolado urbano en la ciudad. En el último año, en promedio, se intervinieron16.246 árboles cada mes, una cifra que evidencia el compromiso del Distrito con el mantenimiento y cuidado de los espacios públicos.
La poda es una actividad técnica definida por el Decreto único para el Sector Ambiente 646 de 2025 como la actividad de manejo consistente en el corte de ramas de una planta, cuyo objeto es controlar y orientar su desarrollo o retirar partes muertas o en malas condiciones. Por esta razón, es importante aclarar que podar no es talar.
Mientras la poda busca conservar y fortalecer la salud del árbol mediante intervenciones controladas sobre sus ramas, la tala corresponde al retiro total del individuo arbóreo.
La UAESP, a través de las cinco empresas prestadoras del servicio de aseo, realiza la poda de los árboles, incluidos en el Sistema de Información para la Gestión del Arbolado Urbano de Bogotá (SIGAU), que cumplen con las condiciones técnicas establecidas en la normatividad vigente, que no se encuentren en contacto con redes de media o alta tensión ni se encuentren en ronda de cuerpos hídricos y que sean mayores a 2 metros de altura, en espacio público de acceso público.
Dependiendo de las características y necesidades de cada individuo arbóreo, se ejecutan diferentes tipos de poda, entre ellas: formación, realce, aclareo, estructura, limpieza y mejoramiento. Estas intervenciones permiten corregir problemas de crecimiento, retirar ramas secas o deterioradas, mejorar la circulación de aire y luz, reducir riesgos de fractura y favorecer el desarrollo adecuado de los árboles.
“Las actividades son ejecutadas por personal capacitado y cuentan con supervisión permanente de ingenieros forestales, quienes verifican el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos para cada intervención. Además, los equipos de trabajo implementan protocolos especializados de seguridad que incluyen cerramientos, señalización y medidas de prevención para proteger tanto a la comunidad como al arbolado urbano”, afirmó Armando Ojeda, director de la UAESP.
La programación de estas labores se realiza mediante planes de poda, instrumentos de planificación que contienen información detallada sobre cada árbol, su ubicación, especie, características y frecuencia de intervención. Estos planes permiten definir técnicamente las acciones necesarias según factores como el estado de desarrollo, la ubicación y la tasa de crecimiento de cada especie.
La UAESP invita a la ciudadanía a respetar las áreas señalizadas durante la ejecución de estas actividades y recuerda que, en caso de identificar árboles con riesgo de volcamiento o caída de ramas, la situación debe reportarse oportunamente a la línea 123 para la activación de los protocolos distritales de emergencia.
