Jóvenes universitarios transforman el bordado y la música tradicional santandereana en una experiencia interactiva para preservar el patrimonio cultural de Vélez
Written by Jose de Jesus Prieto on 10/06/2026
Estudiantes de Diseño de Producto de la UTadeo trabajaron junto a la comunidad de
bordadoras y gestores culturales de Vélez, Santander, para convertir tradiciones como la
guabina, la copla y el bordado artesanal en una experiencia museográfica que busca acercar a
nuevas generaciones al patrimonio cultural colombiano.
La experiencia se encontrará en la Casa de la Cultura del municipio, un espacio que recibe
12.800 visitantes al año.
Colombia, junio del 2026 – En un contexto en el que muchas tradiciones culturales enfrentan
el desafío de mantenerse vigentes y conectarse con las nuevas generaciones, ocho
estudiantes de Diseño Industrial de la Universidad Jorge Tadeo Lozano desarrollaron una
experiencia museográfica interactiva que transforma saberes tradicionales de Vélez,
Santander, en un espacio de encuentro, memoria y aprendizaje.
El proyecto fue construido de manera colaborativa con la comunidad de bordadoras y
portadores de tradición del municipio, reconocido por expresiones culturales como la guabina,
la copla, el tiple y el bordado artesanal, elementos que hacen parte de la identidad cultural
santandereana y del patrimonio inmaterial del país.
La iniciativa se desarrolló en el marco de ‘Tadeo en Territorio’, un modelo de aprendizaje-
servicio de la Universidad que conecta a estudiantes y docentes con comunidades rurales
para desarrollar proyectos de impacto social, cultural y económico.
En esta novena edición, el programa contó con el apoyo de Pelikano, la Gobernación de
Santander y actores locales.
Como resultado, la experiencia quedó instalada de manera permanente en la Casa de la
Cultura de Vélez, donde residentes, turistas y visitantes podrán descubrir el significado de
estas manifestaciones culturales a través de recorridos interactivos, piezas de diseño y relatos
construidos junto a la comunidad.
El diseño como herramienta para preservar la memoria
Para Johana Velandia, líder de Tadeo en Territorio, el proyecto surgió de la necesidad de
documentar y visibilizar expresiones culturales que han trascendido los escenarios locales y
representan una parte importante de la memoria colectiva del país.
"Vélez tiene elementos culturales que han trascendido los escenarios locales y, como parte de
la inmersión con la comunidad, determinamos que era importante recoger estas memorias en
una experiencia museográfica que relatara sus tradiciones", explica.
El proceso implicó un trabajo de investigación e inmersión en territorio, donde los estudiantes
convivieron con habitantes, artistas y portadores de tradición para comprender el significado
de prácticas culturales transmitidas de generación en generación.
Uno de los principales desafíos fue condensar la riqueza cultural de la región en una
experiencia accesible para públicos diversos, sin perder la esencia de los relatos, símbolos y
conocimientos que hacen parte de la identidad veleña.
Aprender del territorio para diseñar con propósito
Martin Mora Alvarado, Valentina Macias Fuquen, Camilo Andrés Marín Mila, Geronimo Cita
Velandia, Karla Paola Pinto Jaime, Sofía Maldonado, Nicolás Monroy, Alejandra Ramírez,
fueron los participantes en esta experiencia, quienes afirman que este proyecto transformó su
manera de entender el papel del diseño en la sociedad.
"Lo más impactante fue ver lo arraigadas que están las tradiciones en las personas.
Independientemente de si eran niños o adultos mayores, todos lucían con orgullo un legado
que se mantiene vivo con el tiempo y que se comparte de generación en generación",
señalaron.
Durante el proceso de cocreación descubrieron que el bordado, la copla y la guabina no eran
expresiones aisladas, sino manifestaciones profundamente conectadas entre sí.
"Entendimos que el recorrido y las interacciones eran lo más importante para transformar toda
esa información y lograr que la experiencia final fuera algo armónico, rítmico y memorable",
explicaron.
Como parte del proyecto también se desarrolló una colección de joyas inspiradas en el
territorio, concebidas como una interpretación contemporánea de los símbolos culturales de
Vélez. Las piezas incorporan elementos de la flora local, reinterpretaciones de los
tradicionales relicarios de cuello y referencias a la identidad de las bordadoras y habitantes del
municipio.
La experiencia reafirmó para los estudiantes que el diseño puede ir más allá de la creación de
objetos y convertirse en una herramienta para preservar la memoria, fortalecer la identidad
cultural y generar nuevas formas de diálogo entre las comunidades y las nuevas
generaciones.
Una alianza para salvaguardar el patrimonio cultural
La exposición fue inaugurada durante el Festival Nacional de la Guabina y el Tiple, uno de los
encuentros folclóricos más importantes de Colombia y un escenario emblemático para la
difusión de las tradiciones musicales y culturales de Santander.
Desde la Gobernación de Santander, Camila Daza, directora de Gestión y Relaciones
Gubernamentales, destacó el valor de este tipo de iniciativas para fortalecer la apropiación del
patrimonio cultural desde nuevos lenguajes y formatos.
"Es asombroso ver cómo los jóvenes promueven nuestra cultura y llevan con orgullo el
conocimiento que encuentran en el territorio. Esto genera recordación de los oficios
tradicionales, posiciona al departamento y dinamiza la economía local a través del turismo
cultural", afirmó.
Más allá de una exposición, el proyecto demuestra cómo la colaboración entre comunidades,
academia, empresa y sector público puede contribuir a la preservación de saberes
tradicionales y a la construcción de nuevas formas de transmitir la memoria cultural
colombiana.
La propuesta permanecerá abierta al público en la Casa de la Cultura de Vélez, un espacio
que recibe cerca de 12.800 visitantes al año y que ahora suma una nueva experiencia para
acercar a los visitantes al valor del bordado, la copla y la guabina como expresiones vivas de
la identidad cultural del país.