Día Internacional del Té: los siete destinos del mundo donde esta tradición se vive como una experiencia turística
Written by Jose de Jesus Prieto on 19/05/2026
Civitatis reúne siete formas de descubrir esta infusión, en una ruta que parte de las ceremonias
japonesas, pasa por las plantaciones portuguesas y los rituales de hospitalidad en Marruecos,
e incluye recorridos históricos en Boston y casas de té en China.
Bogotá, mayo de 2026. Cada 21 de mayo se conmemora el Día Internacional del Té,
una fecha que reconoce la importancia cultural, social y económica de esta bebida en
distintas regiones del planeta. En este contexto, Civitatis destaca cómo el té ha
pasado de ser una tradición cotidiana para convertirse en una motivación de viaje, con
propuestas que incluyen desde ceremonias japonesas hasta degustaciones y
recorridos por plantaciones en diferentes países.
En esta línea, la plataforma presenta una selección de siete lugares imperdibles para
seguir la ruta del té en destinos donde su preparación, consumo y paisaje revelan
sabores, costumbres e historia.
“Si bien Colombia es reconocida mundialmente por su cultura cafetera, cada vez
vemos un mayor interés por experiencias asociadas a otras bebidas, como el té, que
conectan con el bienestar, la pausa y la tradición. Este comportamiento también refleja
una evolución en la forma de viajar en la región: hoy los viajeros no solo buscan visitar
un destino, sino entenderlo desde aquello que se prepara, se comparte y se conserva
como parte de la vida diaria”, expresó Nicolás Posse, Regional Business Development
South America de Civitatis.
¿Por qué el té es tendencia en turismo?
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura, FAO, el té es la bebida más consumida del mundo después del agua. Sus
orígenes se remontan a más de 5.000 años y actualmente sustenta a más de 13
millones de personas, incluidos pequeños agricultores y sus hogares.
Esta dimensión explica por qué el té ha ganado espacio dentro del turismo
experiencial: no se trata solo de probar una infusión, sino de entrar en contacto con el
territorio que la produce, las manos que la preparan y los códigos que acompañan su
consumo. Así, cada destino puede convertirlo en una puerta de entrada a su historia,
su gastronomía y sus prácticas locales.
¿Cuáles son los mejores destinos del mundo para el turismo del té?
Según el ranking elaborado por Civitatis, los siete mejores destinos para disfrutar
experiencias en torno al té:
1. Miyajima (Japón): ceremonia tradicional
La ceremonia del té es una práctica profundamente ligada al budismo zen y a la idea
de la atención plena. En Miyajima, esta tradición puede experimentarse en espacios
que conservan su esencia, como antiguas casas o templos donde el tiempo parece
detenerse. Allí, el ritual conocido como sadou cobra forma en una secuencia de gestos
precisos: la preparación de los utensilios, la forma de servir, las reverencias y la
degustación final. Cada movimiento tiene un significado y responde a una lógica de
respeto, armonía y contemplación. La experiencia permite acercarse desde adentro a
una de las prácticas culturales más representativas de Japón e, incluso, participar en
la preparación del té siguiendo sus pasos tradicionales. En algunos casos, vestir un
kimono completa la inmersión.
2. Furnas, Portugal: paisaje volcánico
En la isla de São Miguel, el entorno de Furnas combina actividad volcánica y tradición
agrícola. Entre fumarolas, lagunas y calderas activas, el paisaje da cuenta de una
geografía en constante transformación. La experiencia continúa hacia el norte, hasta
llegar a las plantaciones de té de Gorreana, una de las más antiguas de Europa. Allí,
el recorrido por los campos y la degustación muestran cómo el clima atlántico influye
en el sabor de una producción que se mantiene fiel a sus métodos tradicionales.
3. Marrakech, Marruecos: un gesto de hospitalidad
El té de menta es, en Marruecos, mucho más que una bebida: es una expresión
cotidiana de hospitalidad y encuentro. En Marrakech, esta tradición puede vivirse en
espacios íntimos como riads, donde el ritual se transmite de generación en
generación. La ceremonia de té combina preparación, memoria y gesto social: desde
la selección de las hojas de té verde hasta la incorporación de menta fresca y azúcar.
Uno de los momentos más característicos es el vertido desde cierta altura, que
permite oxigenar la infusión y crear su espuma distintiva. Compartir el té se convierte
así en una forma de bienvenida y en una puerta de entrada a la vida cotidiana
marroquí.
4. Londres, Reino Unido: el ritual con vistas al Támesis
El tradicional afternoon tea se mantiene como uno de los rituales más emblemáticos
de la cultura británica. Una forma singular de vivirlo es a bordo de un crucero por el río
Támesis, donde la ceremonia se combina con el paisaje urbano. Mientras el recorrido
avanza frente a emblemas como la Torre de Londres y el Tower Bridge, el té se sirve
acompañado de una selección de sándwiches, pastelería y dulces clásicos. La
experiencia propone así una pausa en medio de la ciudad, donde tradición y
modernidad conviven tanto en la mesa como en el horizonte.
5. Tam Coc, Vietnam: vida rural
En el norte de Vietnam, la región de Tam Coc ofrece un paisaje de arrozales,
formaciones kársticas y templos que parecen suspendidos en el tiempo. Allí, el
recorrido por caminos rurales y aldeas permite acercarse a la vida cotidiana lejos de
las grandes ciudades. Entre pagodas antiguas y senderos junto al río, la experiencia
incluye una pausa para participar en una ceremonia del té en un entorno natural. Lejos
de un ritual formal, el té aparece como un gesto de hospitalidad local, ligado a la
naturaleza y a la comunidad. En algunos recorridos, incluso es posible conocer el
proceso de recolección de las hojas.
6. Boston, Estados Unidos: símbolo de revolución
El té no siempre remite a un ritual de contemplación; también puede contar uno de los
episodios más decisivos de la historia estadounidense. En 1773, un grupo de colonos
arrojó cargamentos de té al puerto en protesta contra los impuestos británicos, en un
acto que se convertiría en un antecedente clave del camino hacia la independencia.
Hoy, esa escena se revive en el Boston Tea Party Ships & Museum, un espacio que
combina reconstrucciones, objetos históricos y representaciones para comprender el
alcance de aquel acontecimiento. Aquí, el té deja de ser una bebida cotidiana para
convertirse en símbolo político.
7. Shanghái, China: el arte de lo cotidiano
La tradición del té se entrelaza con la vida urbana china, entre mercados, callejones
históricos y casas centenarias. En barrios como Tianzifang o el antiguo distrito de
Qibao, la experiencia gastronómica se convierte también en un recorrido cultural.
Entre degustaciones y espacios que conservan el pulso del pasado, la casa de té se
convierte en el punto central del recorrido. Allí, cada detalle cuenta: la elección de las
hojas, la temperatura exacta del agua y la forma de servir la infusión definen el
equilibrio final. En medio del ritmo de la ciudad, esta pausa permite ver cómo una
tradición milenaria sigue viva en la China contemporánea.
Sobre Civitatis
Civitatis es el marketplace líder de visitas guiadas y actividades en español y portugués a nivel mundial,
con más de 90.000 actividades en 4.200 destinos de 160 países. La compañía gestiona un sólido
ecosistema B2C, B2B y B2B2C, conectando a millones de viajeros con experiencias cuidadosamente
seleccionadas. Su éxito se basa en una filosofía clara: ofrecer únicamente experiencias muy
seleccionadas por un equipo especializado de supply, que prioriza la calidad, la autenticidad y la
confianza del viajero, fomentando así una alta fidelidad. Con más de 5 millones de opiniones verificadas
y una valoración media de 9,1 sobre 10, Civitatis garantiza la mejor experiencia posible, donde la
tecnología simplifica, pero el viaje sigue siendo profundamente personal.