Bre-B supera a Pix en sus primeros seis meses y acelera la transformación de pagos en Colombia
Written by Jose de Jesus Prieto on 05/05/2026
Bogotá, abril de 2026. A seis meses de su puesta en marcha, el sistema de pagos
instantáneos Bre-B ya marca un hito en América Latina: superó en volumen de
transacciones y velocidad de adopción al referente regional Pix en su etapa inicial,
consolidándose como una infraestructura clave para la digitalización financiera del país. A
mediano plazo, se espera, según Jorge Iglesias, CEO de Topaz, que una vez deje de ser
simplemente un medio de pago, empiece a dar soporte a soluciones como pagos
programables, integraciones con productos de crédito, pagos a plazos y modelos de
facturación más inteligentes.
Hoy, es tal su éxito, que actualmente, cerca del 76% de la población adulta colombiana ya
ha adoptado Bre-B, permitiendo en casi seis meses procesar más de 630 millones de
transacciones. Además, se ha destacado en el mercado colombiano por su capacidad
para unificar la infraestructura de pagos preexistente, centrándose en la experiencia del
usuario final, como lo recalca Jorge Iglesias de Topaz.
De los hitos a los retos
Más allá de la velocidad de adopción, también está su rápida implementación -en
aproximadamente dos años-, y su marco regulatorio proactivo orientado a la inclusión
financiera y el desarrollo económico, que permitieron, por ejemplo, que el Banco de la
República recibiera el galardón en los Central Banking Awards 2026, por el desarrollo de
Bre-B, destacando su implementación ágil, una regulación proactiva y un proceso de
adopción exitoso entre los participantes del mercado.
“Al analizar la evolución de Bre B, suelo decir que el sistema ya ha superado con éxito la
fase más compleja: el despliegue y la escalabilidad iniciales. Ahora, el reto consiste en
consolidar el ecosistema, garantizando que el crecimiento vaya acompañado de solidez
operativa y seguridad”- considera Iglesias.
Eso significa en la práctica, seguir fortaleciendo la gobernanza y los modelos operativos
24/7, prestando especial atención a la disponibilidad, monitorización continua y
coordinación entre los participantes. “De igual forma, es conveniente avanzar en la
expansión de nuevos casos de uso, sobre todo en el comercio, donde las mejoras en
eficiencia y experiencia del usuario final son más evidentes”, recalca el especialista de
Topaz.
Y es que, desde el punto de vista operativo, la rapidez en las transacciones ofrece claros
beneficios, pero también exige nuevas precauciones. “Hoy en día, considero que la
evolución de los mecanismos de gestión de excepciones es un paso lógico,
especialmente en lo que tiene que ver con la devolución o reversión de transacciones
enviadas incorrectamente y la gestión de eventos relacionados con el fraude. Este es un
punto crítico para dotar al sistema de mayor previsibilidad y confianza, tanto para las
instituciones como para los usuarios”, sugiere Iglesias.
El punto central es en lograr que el sistema sea cada vez más relevante, sencillo y fiable
en la vida cotidiana de las personas y las empresas, y se superen los desafíos
relacionados con la interoperabilidad 24/7, que requieren no solo ajustes sistémicos, sino
también la adopción de mecanismos de monitoreo continuo e inversiones en alta
disponibilidad, a menudo no previstas inicialmente por el mercado. Incluso, en la capa de

canales, ofrecer una experiencia de navegación orientada al contexto regulatorio, lo que
exige que las actividades de mantenimiento ya no se rijan exclusivamente por demandas
estratégicas, sino consideren continuamente las obligaciones regulatorias.
La banca y el retorno de inversión
Si bien Bre-B requiere una inversión inicial significativa, tras la fase de estabilización, las
instituciones comenzarán a obtener una reducción progresiva de los costos operativos,
junto con ganancias de eficiencia y nuevas oportunidades de negocio. “La experiencia
observada en Brasil muestra que estos beneficios no surgen de inmediato, sino que se
consolidan a medida que el ecosistema madura y se expande”, sostiene Iglesias de
Topaz.
Al igual que Pix, y otros sistemas de pago instantáneo en todo el mundo, hoy Bre-B
acelera el movimiento de dinero a lo largo de la cadena, impactando directamente la
composición del flujo de efectivo de remitentes y receptores. Este nuevo dinamismo,
contribuye a la creación de nuevos modelos de negocio, así como a la consolidación y
expansión de las carteras de clientes, aunque requiere inversiones adicionales en
tecnología, operación y gestión de riesgos.
“Desde nuestra perspectiva, la implementación de un sistema de pagos instantáneos en
un país, ofrece una oportunidad muy concreta para replantear la eficiencia de los
productos financieros existentes y acelerar la evolución de los métodos de pago
tradicionalmente más consolidados. Por eso, nuestra principal recomendación para las
instituciones financieras y las fintech es no ver este sistema simplemente como un medio
de transferencia entre particulares, sino como una infraestructura que posibilita nuevos
casos de uso”, aconseja Iglesias.
De cara al futuro, va a existir, según el CEO de Topaz, un claro potencial de eficiencia
operativa, en la medida en que crezca el volumen de transacciones, ya que los pagos
instantáneos tienden a tener un menor costo unitario por transacción, en comparación con
los instrumentos tradicionales, y simplifican varios procesos que antes dependían del
procesamiento por lotes, conciliaciones complejas u operaciones manuales.
“Actualmente estamos impulsando nuevos casos de uso, ayudando a las instituciones
financieras que ya operan en el mercado Bre-B, así como a las nuevas, a implementarlos
y cumplir con los requisitos regulatorios en el menor tiempo posible, combinando solidez
técnica, visión empresarial y experiencia práctica, trayendo toda nuestra experiencia con
Pix, y otros sistemas a nivel global, para evolucionar los pagos inmediatos en Colombia.
El mercado ya evidencia los beneficios de Bre-B, ahora el reto es masificarlo”, concluye
Iglesias.