Ciberataques, inteligencia artificial y datos: empresas en Colombia enfrentan un nuevo reto en la toma de decisiones
Written by Jose de Jesus Prieto on 13/04/2026
“El problema no es la tecnología, sino la forma en que las organizaciones están
decidiendo cómo usarla en entornos de alto riesgo”, advierte Judith Gómez
Ovalle.
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, el aumento de los ciberataques y el
uso intensivo de datos están obligando a las empresas en Colombia a replantear cómo
toman decisiones estratégicas. Este desafío se vuelve aún más crítico en contextos
electorales, donde la exposición digital, la circulación de información y los riesgos
reputacionales aumentan significativamente.
Para Judith Gómez Ovalle, consultora internacional en gestión empresarial y autora del
libro Metodología de gobernanza estratégica para gestionar organizaciones en
entornos de alta complejidad tecnológica, muchas organizaciones están incorporando
tecnologías avanzadas sin haber transformado sus modelos de decisión. “Las
empresas están operando con herramientas cada vez más sofisticadas, pero siguen
tomando decisiones con estructuras diseñadas para otro contexto”, explica.
Colombia se ha consolidado como uno de los países más afectados por ciberataques
en América Latina. De acuerdo con reportes del sector, el país concentra una
proporción relevante de incidentes en la región, con miles de intentos de ataque diarios
dirigidos a empresas y entidades públicas. El auge del comercio electrónico y la
digitalización empresarial han ampliado la superficie de riesgo, especialmente en
materia de fraude, robo de identidad y manipulación de información.
En periodos electorales, estos riesgos se intensifican. El aumento de campañas
digitales, la circulación masiva de contenido y el uso de inteligencia artificial para
generar información incrementan la probabilidad de ataques reputacionales,
desinformación y vulneraciones de datos, afectando directamente a empresas que
operan en entornos digitales.
De acuerdo con análisis de firmas como EY, el entorno empresarial hacia 2026 estará
marcado por la expansión de la inteligencia artificial, mayores exigencias regulatorias y
un incremento en los riesgos asociados a la seguridad digital. En paralelo, el World
Economic Forum ha advertido que la competitividad dependerá de la capacidad de las
organizaciones para adaptarse rápidamente a cambios tecnológicos, regulatorios y
geopolíticos.
En este contexto, Gómez Ovalle plantea que la respuesta no puede limitarse a la
adopción de nuevas herramientas. Desde su enfoque en gobernanza estratégica,
propone fortalecer las metodologías de decisión como eje central de la gestión
empresarial en entornos digitales complejos.
Esto implica, entre otros aspectos, definir políticas claras sobre el uso de inteligencia
artificial y datos, robustecer la gobernanza de la información para garantizar control y
trazabilidad, y evaluar de forma anticipada los riesgos reputacionales y regulatorios
antes de implementar nuevas soluciones tecnológicas.
Asimismo, destaca la necesidad de desarrollar capacidades internas que permitan a las
organizaciones tomar decisiones informadas en escenarios de alta incertidumbre,
reduciendo su vulnerabilidad frente a amenazas digitales.
Este enfoque, desarrollado en su trabajo sobre gobernanza estratégica, plantea que la
gestión de la tecnología no puede separarse de la gestión de riesgos y de la toma de
decisiones organizacionales, especialmente en contextos donde la velocidad del
cambio supera la capacidad de adaptación de las estructuras tradicionales.
En un entorno donde la tecnología avanza rápidamente y los riesgos digitales
aumentan —particularmente en momentos de alta actividad informativa como los
procesos electorales—, especialistas coinciden en que la competitividad empresarial
dependerá cada vez más de la capacidad de las organizaciones para tomar decisiones
informadas y gestionar adecuadamente la incertidumbre.
La ciberseguridad ya no es solo un desafío técnico, sino un reto de gobernanza y toma
de decisiones estratégicas.