¿Las empresas y la IA están malinterpretando el concepto de productividad?
Written by Jose de Jesus Prieto on 10/06/2026
● Mientras la tecnología promete liberar tiempo y optimizar procesos, las empresas
están replanteando qué significa realmente ser productivo, apuntando a hacer más
con menos como nueva norma.
● Maite Moreno, directora del Máster en Recursos Humanos en EAE Business School,
perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y Universidades,
analiza cómo esta búsqueda de eficiencia está transformando la forma de trabajar y
qué riesgos implica para el bienestar de los equipos.
Colombia, junio de 2026 — La Inteligencia Artificial llegó a las empresas con la
promesa de optimizar, automatizar y enfocarse en la meta, para cambiar la lógica de
trabajar más por trabajar mejor, pero esto no siempre se ajusta a la realidad.
En este momento, según el más reciente informe Adopción mundial de la IA hecho por
Microsoft, Colombia apenas alcanza un 24,5% de adopción de IA, quedando en el
puesto 41 de la lista mundial, pese a que sí ha reportado un crecimiento breve en los
últimos tres meses. Esto plantea preguntas sobre cómo avanza esta herramienta en el
área productiva.
«La automatización y la inteligencia artificial han cambiado la manera de pensar la
productividad», explica Maite Moreno, directora del Máster en Recursos Humanos en
EAE Business School. «Ya no implica hacer más en menos tiempo, sino preguntarnos
qué valor se genera, con qué calidad y a qué coste humano».
Este cambio ha permitido que muchas tareas operativas o repetitivas dejen de
depender de la intervención humana, liberando tiempo para actividades más
estratégicas. Sin embargo, ese mismo avance ha elevado el estándar de lo que se
espera de los profesionales. La esperanza con la llegada de la IA es que se logren más
y mejores resultados en menos tiempo.
Esta nueva lógica está alimentando una tensión laboral. Se corre el riesgo de que la
eficiencia se entienda de manera simplista y esto puede convertirse en una trampa,
según advierte la experta de EAE Business School, pues en la búsqueda de esa
eficiencia se puede producir mayor presión para los trabajadores. Si se interpreta como
hacer más en menos tiempo sin ajustar expectativas, lo que ocurre es una
intensificación del trabajo.
Con la tecnología se eliminan tareas innecesarias, pero no siempre lleva a reducir la
carga, sino que termina redistribuyéndose, ocupando el tiempo liberado con nuevas
responsabilidades y ahí es donde se genera una sobrecarga a expensas de la
eficiencia.
A esto se suma la hiperconectividad, que ha difuminado los límites entre trabajo y
descanso y ha sembrado la expectativa de la disponibilidad permanente, generando
una sensación constante de que siempre se puede y se debe producir más.
«Tiene que haber límites claros para que la eficiencia operativa no lleve al desgaste
humano», explica Maite Moreno. «En la búsqueda de la optimización, se puede
impactar directamente en la motivación y la creatividad de los trabajadores, y esto mina
el desempeño a largo plazo».
Las empresas tienen el desafío de adoptar la tecnología e integrarla dentro de una
cultura de trabajo sostenible, y para lograrlo deben revisar la redistribución del tiempo.
Después de automatizar los procesos, es necesario decidir qué se hace con la
capacidad que se libera.
«Si ese tiempo se utiliza para mejorar la calidad del trabajo, innovar o incluso reducir la
carga operativa, el impacto será muy positivo», señala la docente de EAE Business
School. «Pero si simplemente se llena con más tareas, no hay una ganancia real».
Esto también implica replantear cómo se mide la productividad. Si bien el volumen de
trabajo era el principal indicador, ahora el enfoque es distinto e insuficiente. Las
empresas están empezando a priorizar métricas más integrales como el cumplimiento
de objetivos, calidad de resultados, tiempos de entrega realistas y satisfacción del
cliente. Y con ello, también los indicadores de bienestar.
«La productividad sostenible, donde la IA reduce las tareas de bajo valor y mejora
procesos, implica pensar qué hacen las organizaciones con esa capacidad liberada»,
afirma. «O bien puede mejorarse la calidad del trabajo y, por ende, el bienestar del
trabajador, o puede convertirse en una oportunidad para hacer más en menos tiempo.
Es un debate más cultural que tecnológico».
Mientras algunas organizaciones están aprovechando estas herramientas para construir
modelos más flexibles y equilibrados, otras están utilizando la narrativa de eficiencia
para exigir más sin rediseñar realmente el trabajo y, como indica la vocera de EAE
Business School, en la decisión que se tome sobre ambos caminos se define la
sostenibilidad del modelo laboral que viene.
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SOBRE EAE BUSINESS SCHOOL
EAE Business School es una escuela de negocios internacional, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y
Universidades, con una visión de vanguardia e innovadora para abordar los retos del siglo XXI. Más de 80.000 alumnos de más de 100
nacionalidades diferentes se han formado en EAE. Cuenta con un claustro de 500 docentes (35% internacionales) que, en su mayoría, combinan
su actividad profesional con la académica. La escuela tiene alianzas internacionales con instituciones de prestigio como Babson College, entre
otras.
En su compromiso con el desarrollo profesional de sus alumnos, EAE Business School ha gestionado este año más de 2.000 ofertas de empleo,
gracias a una red de empresas colaboradoras. Estos datos han permitido que EAE aumente la tasa de inserción de sus estudiantes y el ROI de
sus másteres, por lo que ha sido reconocida en los rankings internacionales Bloomberg y QS.
EAE Business School forma parte de Planeta Formación y Universidades, la red internacional de educación superior de Grupo Planeta. Cuenta
con veintidós instituciones educativas en España, Andorra, Francia, Italia, Norte de África, Estados Unidos y Colombia. Cada año estudiantes
procedentes de 100 nacionalidades distintas, se forman a través de sus escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores
especializadas y centros de formación profesional.