Servicios profesionales o gestionados: ¿cómo identificar cuál responde a las necesidades de la empresa?
Written by Jose de Jesus Prieto on 05/05/2026
A medida que los entornos de TI se vuelven más complejos y están directamente
vinculados al desempeño del negocio, crece la necesidad de que las organizaciones
comprendan claramente los diferentes modelos de contratación de servicios
tecnológicos y, así, identifiquen el momento y el contexto en que cada uno puede
satisfacer sus necesidades.
Un dato de Deloitte, que indica que las empresas que alinean su estrategia de TI con
los objetivos del negocio tienen hasta 1,8 veces más probabilidades de alcanzar
resultados financieros superiores en comparación con sus competidores, refuerza la
relevancia de tomar decisiones bien fundamentadas al momento de optar por la
contratación de servicios externos.
Los servicios profesionales en tecnología tienen un papel claro en proyectos con un
alcance definido: implementación de soluciones, migraciones de infraestructura,
remediación de vulnerabilidades o capacitación de equipos técnicos internos. Son, por
naturaleza, entregas con inicio, desarrollo y final, destinadas a resolver necesidades
específicas y transferir conocimiento para que el cliente se vuelva más autónomo. Sin
embargo, una vez finalizado el proyecto, la responsabilidad de mantener la
infraestructura segura y operativa recae sobre la propia organización, lo que exige un
equipo interno calificado y actualizado.
En contraste, los servicios gestionados establecen una relación continua entre el
cliente y el proveedor, combinando recursos técnicos, procesos y tecnología para
operar actividades críticas de manera recurrente, dentro de un alcance acordado
contractualmente. Este modelo libera a los equipos internos para que se concentren
en iniciativas estratégicas, innovación, optimización de procesos y alineación con los
objetivos del negocio, mientras el socio asume la ejecución de actividades operativas
como monitoreo 24/7, mantenimiento de red y seguridad de extremo a extremo.
Ante las constantes amenazas cibernéticas, la escasez de talento y la creciente
complejidad de los entornos de TI, muchas organizaciones ven en los servicios
gestionados no solo una forma de reducir costos, sino también un medio para
transformar la tecnología en un activo estratégico, con gobernanza, transparencia e
informes de gestión que evidencian la evolución continua del entorno.
La decisión entre servicios profesionales y gestionados, por lo tanto, debe basarse no
solo en “quién los ejecuta”, sino principalmente en dónde el cliente desea concentrar
su enfoque: en la operación o en la estrategia que impulsa el negocio.
Por Bruno Dainese, gerente de servicios profesionales y gestionados de NEC en
América Latina