Hacienda El Novillero: una casona llena de historias que hoy se convierte en experiencia boutique para el viajero contemporáneo
Written by Jose de Jesus Prieto on 09/04/2026
En el corazón del paisaje colombiano, donde la tradición y la naturaleza dialogan en silencio, renace un lugar cargado de historia, memoria y transformación: Hacienda El Novillero, hoy convertida en un hotel boutique de 13 habitaciones que invita a vivir una experiencia auténtica, sensorial y profundamente humana.
De hogar del siglo XVI a destino de experiencias
Ubicada en Fusagasugá y con una historia que se remonta al siglo XVIII, esta casona colonial ha sido testigo de distintas etapas del país y de la vida rural en Colombia, conservando en su arquitectura y en su entorno la esencia de una época que aún se siente presente.
Durante años, la casona fue testigo de momentos de unión, crecimiento y alegría familiar. Sin embargo, como ocurre con el paso del tiempo, su dinámica cambió: menos encuentros, menos vida en sus espacios, que han llevado a la reinvención de su propósito.
En 2019, con una visión práctica pero respetuosa de su esencia, la Hacienda inició una operación sencilla como espacio de alquiler, abriendo sus puertas a viajeros que buscaban descanso, celebración o conexión. La respuesta fue inmediata: grupos de amigos, familias, matrimonios y viajeros individuales encontraron en El Novillero un lugar donde el tiempo parecía detenerse.
A lo largo de los años, la Hacienda ha pasado por diferentes manos y momentos, manteniendo siempre su carácter y su valor histórico. Hoy, esa historia encuentra una nueva forma de vivir: abrir sus puertas para ser compartida.
Más que un hotel, El Novillero es una experiencia. Un espacio donde el descanso se mezcla con la naturaleza, donde la arquitectura evoca lo colonial y donde las familias, los encuentros y las celebraciones encuentran un escenario auténtico y cercano a Bogotá.
Un refugio en medio de la incertidumbre
El 2020 trajo consigo una pausa global. Sin embargo, la Hacienda volvió a demostrar su capacidad de adaptación. Se convirtió en hogar temporal para una escuela de tenis, ofreciendo un espacio seguro, abierto y saludable para familias que buscaban resguardo y bienestar en medio de la incertidumbre.
El sueño que transformó la historia
Fue en ese mismo periodo donde tomó forma una visión más grande. Lo que inicialmente sería una restauración para el uso familiar, se transformó en un proyecto que hoy da vida al hotel boutique. Durante dos años y medio, manos comprometidas trabajaron con dedicación, respeto y cariño para rescatar la esencia de la casona; sus muros de barro, sus techos de teja, la madera que cruje con historia, cada espacio fue restaurado no solo para conservar, sino para emocionar.
Mucho más que un hotel… un lugar con alma
Hacienda El Novillero no es solo una edificación, es un territorio vivo. Sus tierras han sido escenario de trabajo agropecuario, de historias silenciosas, de generaciones que han encontrado en este lugar el centro de su vida.
Hoy, esa misma energía se traduce en una experiencia diseñada para el viajero actual:
Un espacio para reconectar en pareja
Un entorno para compartir en familia
Un refugio para celebrar con amigos
Un santuario para reencontrarse en soledad
Un escenario perfecto para bodas y celebraciones memorables
Un lugar perfecto para eventos corporativos únicos y propicios para reflexión y planeación.
Aquí el lujo se redefine. No está en lo ostentoso, sino en lo auténtico, en la calma, en el detalle, en la historia que se respira en cada rincón, mezclado con el mejor servicio y experiencias de descanso y naturaleza propios de la región. Cuenta con un SPA para relajarse y salir renovado y se encuentra inmerso en un entorno natural que invita a quedarse. Los visitantes pueden recorrer los alrededores en una vivificante caminata, realizar un recorrido en bicicleta o a caballo y respirar el aire de la región, rodeado de montañas que llaman al descanso y a respirar aire fresco.
Un destino que honra el pasado y abraza el presente
Con solo 13 habitaciones, Hacienda El Novillero ofrece una experiencia íntima, personalizada y profundamente conectada con su entorno. Un lugar donde cada huésped no solo llega a descansar, sino a formar parte de una historia que sigue viva.
Sobre Hacienda El Novillero
Hacienda El Novillero es un hotel boutique colombiano que nace de la transformación de una casona histórica. Con 13 habitaciones, ofrece experiencias memorables basadas en el descanso, la conexión con la naturaleza, el valor de la tradición y el servicio personalizado.
Hacienda El Novillero es un emblema histórico del Sumapaz y de Fusagasugá, cuyos orígenes se remontan al siglo XVII como parte de la antigua Hacienda El Chocho, una de las más extensas y prósperas del periodo colonial. Desde entonces, estas tierras desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de la región, no solo por su actividad agrícola, ganadera y cafetera, sino también por su aporte directo a la fundación de Fusagasugá en 1592, al proveer materiales como madera y paja para la construcción de sus primeras viviendas, a cambio del abastecimiento permanente de agua.
A lo largo de la historia, El Novillero fue escenario y protagonista de importantes acontecimientos nacionales. Durante la época de la Independencia, sirvió como refugio para patriotas perseguidos, entre ellos Antonio Nariño, así como otros personajes destacados como Camilo Torres y el general José Ignacio París. Más adelante, en 1876, fue epicentro de la Batalla del Novillero, cuando fuerzas del gobierno se resguardaron en la casona, resistiendo el asedio de tropas rebeldes, en un episodio clave de las luchas políticas del siglo XIX.
Además de su relevancia histórica, la hacienda fue un eje de transformación social y económica en la región, siendo símbolo de procesos de parcelación, organización campesina y desarrollo rural que contribuyeron a la consolidación de nuevas dinámicas territoriales, incluyendo hitos como la creación del municipio de Silvania.
Tras un periodo de deterioro, la casona, con más de un siglo de historia, ha sido cuidadosamente restaurada y preservada, manteniendo fielmente su arquitectura colonial: patios centrales, muros de adobe, techos de teja de barro y amplios corredores rodeados de jardines y paisaje natural.
Hoy, Hacienda El Novillero se proyecta como un hotel boutique único en la región, donde la memoria histórica convive con el confort contemporáneo, ofreciendo a sus visitantes una experiencia auténtica que conecta el legado del pasado con la tranquilidad y belleza del presente, en el corazón de Fusagasugá.