La banca se prepara en 2026 para invertir en más seguridad, eficiencia y modernización para impulsar los pagos digitales, según estudio Pulso
Written by Jose de Jesus Prieto on 11/03/2026
Bogotá, marzo de 2026. La séptima edición del Estudio “Pulso” de Topaz, “El futuro de los pagos
digitales en Latinoamérica”, encargado a Celent, en el que participaron 1.023 líderes de servicios
financieros de 20 países latinoamericanos, deja ver que las instituciones latinoamericanas para
2026 y 2027 estarán priorizando inversiones, en pro de los pagos digitales, que equilibran
seguridad, eficiencia y modernización, y que la agenda no será “innovar por innovar”, sino
evolucionar con previsibilidad e impacto en el negocio. Para el caso colombiano, las inversiones
siguen en parte las tendencias Latam, enfocándose en infraestructura, ciberseguridad, e
interoperabilidad con otros bancos y Fintech.
Pulso ha logrado a través de la experiencia de estos líderes latinoamericanos consultados en 20
países, analizar el estado de los pagos digitales de los consumidores, la adopción y retos de los
clientes, así como las prioridades de inversión futuras de las instituciones financieras de
Latinoamérica, buscando comprender mejor cómo las diferentes innovaciones tecnológicas y
modelos de negocio están impactando a la industria de servicios financieros en todos los países y
desde distintas perspectivas.
Y es que como lo afirma Jorge Iglesias, CEO de Topaz, “Los pagos digitales se han convertido en el
punto de encuentro entre la inclusión financiera, la innovación y experiencia del cliente en
Latinoamérica. En un mercado en constante evolución, comprender esta dinámica es esencial para
que las instituciones financieras mantengan su relevancia y amplifiquen su impacto social”.
Así, Pulso demuestra que, aunque las respuestas a la encuesta varían entre países, bancos
tradicionales, y cooperativas de crédito, fintechs y neobancos, hay hallazgos generales que serán
una hoja de ruta para el sector financiero en los próximos años. El primero de ellos, es que los
encuestados buscan agilidad, pero no a costa de la seguridad; segundo, que el principal desafío
hoy es la falta de infraestructura bancaria interna; tercero, la inversión es hoy en día una gran
prioridad en infraestructura tecnológica, biometría y gestión del fraude; cuarto, la confianza en los
pagos digitales frente al efectivo ha sido un gran desafío para la adopción por parte de los
consumidores y quinto, la inteligencia artificial se considera una oportunidad en todas las
instituciones, pero con incertidumbre sobre qué casos de uso se beneficiarán exactamente.
Prioridades de inversión frente a los pagos digitales
Los pagos digitales en Latinoamérica, avanzan a pasos agigantados, con evidencia de uso por parte
de una gran proporción de la población, aunque es claro que muchos también no tienen acceso a
servicios bancarios o es muy limitado, y es allí donde su protagonismo ha crecido ya que la
creciente adopción de redes de pago digitales, respaldadas en muchos casos, por gobiernos, ha
logrado que más personas se incorporen al sistema bancario.
En este escenario, cuando se les preguntó a los encuestados del estudio Pulso de Topaz, sobre las
prioridades de inversión en relación con los pagos digitales, respondieron que la infraestructura,
incluida la ciberseguridad, es su principal necesidad, ubicándose este item, como el de mayor
prioridad para más del 50% de los encuestados.
La infraestructura tecnológica de pagos ocupó el primer lugar con un 52%, seguido de
ciberseguridad y prevención de fraude (40,7%), soluciones móviles y billeteras digitales (38,8%),
inteligencia artificial aplicada a pagos (33.7%) y automatización de procesos de pago (28.6%). Así
Pulso evidencia que las decisiones de 2026 reflejan la presión por resiliencia (fraude/riesgo) y la
necesidad de escala con control, pero también que la agenda no es "innovar por innovar", sino
evolucionar con previsibilidad e impacto en el negocio.
En el caso de Colombia, se sigue la tendencia de Latam, ubicando en su top 5 de inversión en los
próximos dos años, en relación con los pagos digitales, la infraestructura tecnológica de pagos
(53.4%) como la principal, seguida de ciberseguridad y prevención de fraude (47.9%),
interoperabilidad con otros bancos y Fintech (41.1%), soluciones móviles y billeteras digitales
(38.4%) e inteligencia artificial aplicada a pagos (35,6%).
Temas muy en sintonía con el balance de 2025 del Ministerio de Tecnologías de la Información y
las Comunicaciones (MinTIC), donde se evidencian inversiones de $140 billones de pesos, con las
que se pudieron tener, por ejemplo, 4.200 kilómetros nuevos de fibra óptica, vital para la
conectividad de regiones donde nunca había llegado. Una infraestructura, que de hecho servirá al
propósito de expandir los beneficios de los pagos digitales a muchos más colombianos.
Pulso también hace un zoom especial sobre las diferencias entre países en cuanto a las prioridades
de inversión, que dan un mapa a seguir para retar al sector financiero. Es claro que en Venezuela
(79%), Colombia (72%) y Chile (71%), la ciberseguridad y la prevención del fraude son, con
diferencia, la máxima prioridad de inversión para las instituciones financieras tradicionales (no
fintech y no neobancos), mientras que en otros lugares, las billeteras digitales móviles se han
convertido en máxima prioridad (Uruguay 80%, Perú 67%, Bolivia 58%) y un caso atípico
evidenciado es el de México, donde solo 3 de cada 10 encuestados afirman que las billeteras
digitales móviles serán una prioridad de inversión en el futuro.
Lo que vendrá en el futuro según Pulso
Este estudio de Topaz da el camino a seguir para las instituciones financieras en los próximos años,
evidenciando que la educación del consumidor seguirá siendo una táctica importante para
prevenir actividades fraudulentas desde el principio; las instituciones tendrán un papel importante
en la adopción continua de los pagos digitales, a través de esfuerzos de educación financiera que
abordan específicamente la "brecha de confianza" que muchos consideran que existe entre los
clientes actuales y potenciales; los bancos y las cooperativas de crédito podrán invertir más en la
mitigación del fraude y los delitos financieros a medida que aumente la adopción y el uso de los
pagos digitales por parte de los consumidores y los pagos con tarjeta no serán completamente
reemplazados, aunque el volumen de pagos digitales aumente.
Link para descargar gratis el estudio: https://somos.topazevolution.com/pulso7maedicion