El peso colombiano ha aumentado su valor en un 26% desde finales del año pasado
Written by Jose de Jesus Prieto on 20/02/2026
● Varias monedas latinoamericanas han seguido la tendencia de apreciación y
señalan una rotación permanente de capital.
● El desempeño superior de Colombia surge de una convergencia entre las
tasas reales elevadas que atraen flujos de carry trade, y la estabilidad política
del país.
Bogotá, febrero de 2026. La apreciación de las monedas latinoamericanas oculta
un cambio estructural de régimen que la mayoría de los inversores aún está
subestimando. El avance del 26% del peso colombiano desde el mínimo de
noviembre, junto con las ganancias de Chile (+15%), Brasil (+17%) y México
(+21%), no refleja una debilidad temporal del dólar, sino una reasignación
estructural fuera de activos estadounidenses, mientras las preocupaciones sobre la
independencia de la Fed aceleran la salida de capital.
Thiago Duarte, analista de mercado en AXI, afirma que “El desempeño superior de
Colombia surge de una convergencia extraordinaria: tasas reales elevadas que
atraen flujos de carry trade, mientras la estabilidad política sorprende positivamente.
A diferencia del caos de la reforma judicial en México o el enfrentamiento fiscal en
Brasil, Colombia evitó medidas extremas, creando lo que los analistas llaman el
fenómeno del “Trade Político”. Esta prima de estabilidad, combinada con la fortaleza
de las exportaciones de materias primas y los recortes cautelosos de 25 puntos
básicos por parte del BanRep, manteniendo diferenciales de tasas atractivos,
posiciona al peso para una fortaleza sostenida, pese a las proyecciones de una tasa
terminal del 7% hacia finales de 2026”.
La historia de renta variable en la región se centra en la exposición al cobre y en los
ciclos de flexibilización monetaria. Las acciones chilenas subieron un 12% este año
mientras el cobre se acerca a máximos históricos, y la tasa máxima de Chile de
11,25% descendiendo hacia el 4% para 2026 genera vientos de cola acumulativos
para la renta variable doméstica. En Brasil, la apreciación bursátil refleja entradas de
inversión extranjera directa superiores a lo esperado, validando la confianza
internacional pese al ruido político.
“La conclusión clave: no se trata de una reversión cíclica a la media, sino de una
diversificación permanente de portafolio. Incluso cambios modestos en las
decisiones globales de cobertura podrían desencadenar cientos de miles de
millones de dólares en ventas del dólar, a medida que los inversores institucionales
reconsideran sus asignaciones en mercados emergentes. La combinación regional
de exposición a materias primas, agresivos ciclos de recorte de tasas y relativa
estabilidad política crea oportunidades asimétricas a medida que se acelera la
diversificación de reservas fuera del dólar. Las monedas de la región, negociándose
en máximos de varios años, no están sobreextendidas: están reajustando el riesgo
institucional que ahora cargan los activos estadounidenses”, concluyó Duarte.