¿Qué tan vulnerable es el wifi de tu casa y cómo protegerlo mejor?
Written by Jose de Jesus Prieto on 29/01/2026
La red doméstica concentra hoy buena parte de la vida digital cotidiana. Sin una
configuración adecuada, puede convertirse en una puerta de entrada para fraudes, robos
de información y accesos no autorizados.
Bogotá, enero de 2026 — Colombia está entre los cinco países con mayor cantidad de
ciberataques en América Latina, y esto es preocupante teniendo en cuenta cómo el wifi,
no solo de empresas, sino de los hogares, es cada vez más inseparable de la vida
cotidiana.
Según las cifras que presentó Fortinet en su Informe de Ciberamenazas 2025, Colombia
ha recibido más de 37 millones de intentos detectados. Las brechas ahora son más
numerosas. Las personas trabajan en remoto, compran en línea, descargan contenido en
sitios cuestionables, usan contraseñas débiles.
Y eso es un gran riesgo ahora que todo está vinculado a la misma red doméstica. Las
cámaras se seguridad, televisores inteligentes, asistentes virtuales y hasta neveras con
internet, todas comparten el mismo wifi doméstico.
“Hoy, el wifi concentra casi toda nuestra actividad digital, incluso la de personas que no
realizan acciones consideradas “de riesgo”, señala Olga Patricia Miranda Gómez, experta
y docente de Ingeniería de Sistemas de UNICOC. “Centraliza muchos dispositivos al
mismo tiempo, y si uno de esos dispositivos tiene falla de seguridad, toda la red del hogar
estará expuesta”.
El riesgo aumenta cuando se mantienen claves predeterminadas, no se actualiza el router
o se descargan archivos desde sitios poco confiables. Además, el crecimiento del Internet
de las Cosas (IoT) ha ampliado la superficie de ataque. Cámaras, enchufes, timbres o
bombillos inteligentes suelen contar con niveles bajos de seguridad y pueden convertirse
en el punto de ingreso de intrusos a la red.
Según explica la experta de UNICOC, las amenazas más comunes asociadas a un wifi
doméstico mal protegido incluyen el acceso no autorizado de personas cercanas o
ataques de phishing y suplantación de identidad, que ocurre cuando ciberdelincuentes
envían correos donde dirigen a sitios peligrosos y solicitan información, que es robada
para posteriormente llevar a cabo actos ilícitos.
Por eso, la seguridad debe comenzar desde el primer día, incluso antes de conectar los
dispositivos.
Cuando se contrata un servicio de internet en casa, uno de los pasos más importantes es
cambiar el usuario y la contraseña del router de inmediato, asegurándose de que sean
larga, hay que evitar usar nombres personales, fechas, direcciones, etc., siempre usando
una combinación de números, letras, caracteres especiales y diferente a la del wifi.
También es clave verificar que la red cuente con cifrado WPA2 o WPA3, ya que otros
protocolos son inseguros.
“También es inminentemente necesario actualizar con regularidad el firmware del router”,
agrega la ingeniera de UNICOC. “Tener versiones recientes del software, lo que permite
corrección de fallas; configurar el firewall del router con cortafuegos activo, bloqueando
accesos no autorizados”.
Otro error frecuente que destaca la docente es conectar todos los dispositivos de la casa
a una sola red sin ningún tipo de segmentación, pues si uno es vulnerado, los demás
también quedan expuestos. Y añade también la falta de actualizaciones, el uso de
contraseñas compartidas y la instalación de aplicaciones innecesarias.
Ahora, si alguien extraño ya está intentando usar la red wifi del hogar, existen algunas
señales que pueden indicar que la red ha sido comprometida. Entre las más comunes
están la lentitud repentina del internet, desconexiones frecuentes, luces del router
parpadeando sin uso aparente, cambios en la configuración que el usuario no realizó,
dispositivos desconocidos conectados a la red o redireccionamientos a páginas extrañas.
Todo esto se puede evitar si hay una rutina de seguridad, y es sencilla de ejecutar. La
más importante, cambiar las contraseñas que vienen por defecto en los routers, y
ponerlas complejas. Pero también es aconsejable crear una red para invitados, actualizar
los equipos periódicamente, revisar qué equipos están conectados.
“Y en cuanto al usuario, es importante activar en los dispositivos la verificación en dos
pasos (2FA), no abrir enlaces sospechosos, cerrar sesiones y apagar dispositivos que no
se estén usando”, indica la experta. “La seguridad de una red no depende solo de la
tecnología, sino del buen uso que se haga de ella”.