El 53% de las remesas de Colombia proceden de EE.UU. Impacto de la política migratoria de Estados Unidos en las remesas de Colombia y Perú
Written by Jose de Jesus Prieto on 13/01/2026
Un nuevo informe de BBVA Research revela cómo las remesas representan un ingreso
importante en algunos hogares de Colombia y Perú que se ven afectados por la política
migratoria de los Estados Unidos. El estudio detalla que Colombia es el país con mayor
dependencia de este ingreso en la subregión y que recibe más de la mitad de sus remesas (el
53%) desde territorio estadounidense, lo que equivale a casi el 1,5% de su Producto Interno
Bruto (PIB).
El equipo de BBVA Research presentó el informe titulado "Remesas a Argentina, Colombia y
Perú: posible impacto de la política migratoria de EE.UU.", en el que destaca la resiliencia de
estos flujos de recursos a pesar de la creciente incertidumbre política y los posibles
endurecimientos en los controles migratorios del país norteamericano.
Según el análisis, aunque se anticipa una ralentización en los flujos migratorios, el fenómeno
no muestra signos de reversión. El informe subraya que las remesas continúan siendo una
fuente de ingresos para las economías de América Latina incluidas en el informe, con niveles
de dependencia que varían significativamente entre las naciones analizadas.
Radiografía de la dependencia regional
El equipo de investigación de BBVA desglosa el peso de las remesas enviadas desde Estados
Unidos con cifras que evidencian realidades muy distintas:
● Colombia: Recibe el 53% de sus remesas desde EE.UU. Con una diáspora total de 3,7
millones de personas en el mundo, el flujo de dinero por remesas desde todos los
países representa el 2,8% del PIB nacional, una cifra que rivaliza con sectores clave de
la economía.
● Perú: El 42% de sus remesas provienen de Estados Unidos. El impacto de las remesas
totales (mundo) en su economía es del 1,7% del PIB, con una comunidad de 1,7
millones de peruanos residiendo en el exterior.
El "Escudo de Arraigo" de los migrantes sudamericanos
Una de las revelaciones más importantes del informe es el perfil del migrante de los países
sudamericanos analizados, en EE.UU., a diferencia de las oleadas migratorias más recientes y
volátiles, los colombianos, peruanos y argentinos presentan fuertes señales de arraigo.
"Esta característica de estabilidad y tiempo de residencia limita, en parte, los efectos sobre las
remesas de las nuevas políticas migratorias", señala BBVA Research. Muchos de estos
ciudadanos cuentan con estatus legales más sólidos o redes de apoyo consolidadas, lo que
garantiza que, aunque el flujo de nuevas personas se detenga, el flujo de dinero hacia sus
países de origen se mantenga constante.
Para Alejandro Reyes, economista de BBVA Research en Colombia, “la migración a los países
del informe obedece a causas profundas: inestabilidad económica, inseguridad, y búsqueda de
oportunidades. Este fenómeno no muestra señales de reversión”, asimismo, comenta que los
migrantes en EE.UU. presentan altas tasas de participación y de ocupación laboral y tasas de
desempleo menores a las de sus países de origen, reflejando la importancia de la motivación
económica en la migración.
Otra característica de ese perfil de migrante en Estados Unidos es que el ingreso per cápita es
mayor al reportado en el país de origen y ha presentado una evolución favorable, aunque
todavía se mantienen brechas importantes con respecto al ingreso per cápita en EE.UU..
¿Qué se espera para este año?
A pesar de las medidas, se espera una evolución favorable en las remesas, aunque a menor
ritmo del observado en los últimos años.
Colombia: se espera que la migración continúe, aunque a menor ritmo. Las remesas desde
Estados Unidos se ralentizarán y las de otros orígenes mostrarán más resiliencia pero también
se desacelerarán. Las remesas se mantienen altas en 2025, pero con moderación en su
crecimiento en 2025 y 2026 respecto a 2024.
Perú: se espera que la migración continúe, aunque a menor ritmo. No se anticipan medidas
migratorias diferenciadas desde EE.UU., por lo que los flujos migratorios se ralentizarían
moderadamente desde dicho país, llevando a una ligera reducción de los ingresos por remesas
como porcentaje del PIB.
Finalmente, el impuesto a las remesas en Estados Unidos del 1% a partir del 1 de enero de
2026 tendrá un impacto limitado ya que solo será aplicable a transferencias físicas como
efectivo, giros, etc. Quedan exceptuadas las transferencias bancarias electrónicas.