La cantautora colombiana Paula Arenas presenta “Llévame”, su nuevo sencillo, una canción dedicada a Beto Pérez, su esposo, que marca una transición hacia una forma distinta de amar: una relación que se construye desde la decisión consciente y la permanencia cotidiana.
En esta etapa creativa, la artista propone un giro emocional. Si en trabajos anteriores exploró los vínculos desde la memoria o la nostalgia, “Llévame” se sitúa en un lugar distinto: el del amor que no se impone, sino que se construye. Un vínculo que no se sostiene desde el miedo a perder, sino desde la voluntad de quedarse.
“Esta canción nace desde un lugar muy distinto al que había habitado antes. Es un amor que no duele para existir, que no necesita drama para sentirse profundo. Es un amor que se elige todos los días”, afirma la artista.
“Llévame” aborda el momento en que dos personas deciden caminar juntas sin promesas irreales. La canción propone presencia y cuidado mutuo como base del vínculo.
“Para mí, ‘Llévame’ es la transición hacia una manera más consciente de amar. Es entender que el amor también puede ser tranquilo, sin dejar de ser profundo”.
En el plano musical, el sencillo mantiene una producción contenida, con arreglos orgánicos y una interpretación que prioriza la claridad del mensaje. La atmósfera sonora acompaña la idea central de la canción: calma y decisión.
Este lanzamiento introduce el universo narrativo de Nada es Permanente, su nueva etapa artística. La propuesta aborda el cambio como parte del proceso vital y plantea que lo que permanece no lo hace por inercia, sino por elección.
“Nada es permanente, pero eso no significa que no valga la pena quedarse. Esta canción es el comienzo de ese mensaje dentro del álbum”.