La seguridad del suministro energético fiable y asequible ya es un objetivo nacional prioritario
Written by Jose de Jesus Prieto on 13/02/2026
● El cobre y las tierras raras se consolidan en los años venideros como el “nuevo
oro”: materiales críticos de los que depende desde la digitalización hasta el rearme
del continente.
● Andrés Schuschny, docente de VIU, perteneciente a la red de educación superior
Planeta Formación y Universidades, señala que la diversidad de recursos, los
distintos costes de extracción y la necesidad de contratos a largo plazo hacen que
hoy sea más difícil coordinar una oferta conjunta como sucedió con el petróleo en
los años 70.
Colombia, febrero de 2026.- La arquitectura del poder mundial está entrando en una
fase de supervivencia. Ya las leyes del mercado no son la línea transversal, y es un
fenómeno al que hay que prestar atención. Es lo que muchos expertos denominan la
“Diplomacia del Subsuelo”.
La seguridad del suministro energético fiable y asequible es ahora el objetivo nacional
prioritario, desplazando al coste de la energía como principal preocupación de los
Estados, pero esto trae desafíos: la respuesta rápida a cambios de oferta en el corto
plazo y garantizar el suministro a largo plazo. Así lo analiza Andrés Schuschny,
docente del Master en Energías Renovables y del Grado en Relaciones
Internacionales de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, perteneciente a
la red de educación superior Planeta Formación y Universidades.
“Resulta difícil afirmar que transitaremos exclusivamente a una geopolítica de
minerales críticos”, indica el experto. “Viviremos un contexto híbrido donde los
recursos orbitarán en forma dual tanto en torno a los hidrocarburos necesarios para
dar firmeza a los sistemas eléctricos, como a los insumos minerales para la movilidad
y la digitalización inteligente”.
Uno de los puntos más disruptivos es la identificación de los materiales que heredarán
el valor estratégico que tradicionalmente han tenido el oro o el petróleo. En 2026, el
protagonismo recae sobre elementos que son conductores de la nueva economía y de
la seguridad del suministro eléctrico continental.
● El cobre como eje del rearme: para el experto, el cobre es el metal
fundamental de esta era. Su importancia trasciende la movilidad eléctrica y la
digitalización inteligente, situándose en el centro del rearme de las naciones;
será necesario para el nuevo paradigma armamentístico que ha surgido.
● El "cuello de botella" de las tierras raras: El otro componente de este "nuevo
oro" son las tierras raras procesadas, esenciales para producir imanes. Sin
tierras raras no se pueden fabricar aerogeneradores, motores eléctricos,
drones ni robótica industrial.
Respecto a la formación de una posible "OPEP de los metales", Andrés Schuschny
advierte que hay que tener cautela, pues aunque existen debates sobre la
cartelización, el experto señala que la diversidad de recursos, los distintos costes de
extracción y la necesidad de contratos a largo plazo hacen que hoy sea más difícil
coordinar una oferta conjunta.
Uno de los puntos más críticos también es la necesidad de evitar una "inflación verde"
estructural que ponga en riesgo la competitividad. Schuschny cita el reciente
reconocimiento del Canciller alemán Friedrich Merz sobre el "grave error estratégico"
del apagón nuclear en Alemania, que ha derivado en una de las transiciones más
caras del mundo.
Este pragmatismo explica movimientos como la rehabilitación comercial de
Venezuela por parte de EE. UU. Según Schuschny, responde a un doble factor: el
control geoestratégico del hemisferio occidental frente a China y una necesidad
técnica, ya que el petróleo pesado venezolano se complementa en el refinado con el
petróleo liviano extraído mediante fracking en EE. UU.
“La agenda climática se superpondrá con los movimientos geoestratégicos y la
necesidad de fortalecer el crecimiento de las economías occidentales”, concluye.
La Universidad Internacional de Valencia-VIU es una de las principales universidades online del mundo
hispanohablante, reconocida por el Ministerio de Universidades de España y miembro de CRUE
Universidades Españolas. En su más de década y media de historia, han pasado por sus aulas virtuales
más de 80.000 estudiantes. Actualmente VIU cuenta con 28.980 estudiantes en 108 países, un claustro
de más de 970 docentes (de los cuales 628 son doctores) y tiene más de 15.000 convenios firmados con
empresas, organizaciones e instituciones de todos los sectores. VIU cuenta con una oferta formativa
compuesta por grados, másteres, doctorados y cursos de experto, alineados con la realidad laboral y
social e impartidos a través de clases online en directo, que quedan grabadas y pueden ser consultadas
24/7. Esto, combinado con un sistema de acompañamiento constante y un acceso multidispositivo,
permite al estudiante vivir la experiencia universitaria donde y cuando quiera. La calidad de la enseñanza
de VIU ha sido distinguida y certificada por organismos internacionales como EFQM, QS World University
Rankings, Fundación Conocimiento y Desarrollo, o el U-Ranking Fundación BBVA, que la distinguió como
la universidad online con más alta tasa en inserción laboral de España. Su sistema de Garantía Interna de
Calidad está establecido según los principios expuestos en el Programa AUDIT de ANECA, que están
alineados con los criterios y directrices del Espacio Europeo de Educación Superior.
La Universidad Internacional de Valencia (VIU) forma parte de Planeta Formación y Universidades, la red
internacional de educación superior de Grupo Planeta. Cuenta con veintidós instituciones educativas en
España, Andorra, Francia, Italia, Norte de África, Estados Unidos y Colombia. Cada año más de 160.000
estudiantes procedentes de 100 nacionalidades distintas, se forman a través de sus escuelas de
negocios, universidades, escuelas superiores especializadas y centros de formación profesional.