El Instituto Nacional de Cancerología innova y fortalece el tratamiento contra el cáncer de próstata
Written by Jose de Jesus Prieto on 04/02/2026
El Instituto Nacional de Cancerología (INC) continúa liderando la modernización de la atención oncológica en Colombia con la incorporación de la braquiterapia de próstata de alta tasa en tiempo real, una tecnología que mejora la seguridad del paciente, reduce riesgos clínicos, optimiza los tiempos de atención y contribuye a la sostenibilidad del sistema de salud.
Bogotá, Colombia. Este avance hace parte de la renovación integral de la Unidad de Radioterapia del Instituto Nacional de Cancerología y responde a una prioridad clara: ofrecer tratamientos cada vez más efectivos, seguros y humanos para los hombres diagnosticados con cáncer de próstata, una de las enfermedades más frecuentes en la población masculina.
El anuncio cobra especial relevancia en un contexto en el que el cáncer de próstata representa uno de los principales desafíos de salud pública. Con corte a abril de 2024, la Cuenta de Alto Costo (CAC) reportó más de 60.500 casos prevalentes en Colombia. A nivel mundial, según datos del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN 2022), se registraron 1.467.854 nuevos casos, posicionando este cáncer como el segundo más diagnosticado en hombres.
¿Qué es la braquiterapia de alta tasa y por qué representa un avance para los pacientes?
La braquiterapia es un tratamiento cuyo origen se remonta al siglo XX. En Colombia, sus primeras aplicaciones se registran desde la década de los años 80. En sus etapas iniciales, el procedimiento consistía en implantar de manera permanente entre 80 y 100 pequeñas semillas radiactivas dentro de la próstata. Aunque este enfoque demostró ser clínicamente eficaz, presentaba limitaciones relevantes desde el punto de vista de la seguridad y la experiencia del paciente.
Al tratarse de fuentes radiactivas permanentes, el paciente continuaba emitiendo radiación durante un periodo de tiempo, lo que generaba inquietudes no solo para su familia y entorno cercano, sino también desde el punto de vista de la seguridad y la protección radiológica. Existía, además, el riesgo de desplazamiento o eliminación accidental de alguna de estas semillas, lo que implicaba consideraciones adicionales para la comunidad y el medio ambiente, y exigía estrictas medidas de control y seguimiento.
La braquiterapia de alta tasa transformó este enfoque. En lugar de múltiples semillas permanentes, se utiliza una sola fuente radiactiva, del tamaño de un grano de arroz, que se introduce de manera temporal a través de agujas dentro de la próstata, administra el tratamiento en aproximadamente 15 minutos y luego se retira por completo.
Esto significa que el paciente no queda radioactivo, no representa ningún riesgo para su familia y puede continuar su recuperación con mayor tranquilidad.
Una tecnología probada durante más de tres décadas
Aunque hoy se presenta como una innovación tecnológica, la braquiterapia de próstata de alta tasa cuenta con una sólida trayectoria clínica. Sus primeros estudios en humanos comenzaron en 1990, tras la aprobación de protocolos éticos para su uso en pacientes con cáncer de próstata. Así lo señala el doctor Álvaro Martínez, oncólogo radioterápico intervencionista, colombiano y precursor de esta técnica a nivel mundial, quien ha liderado su desarrollo y aplicación clínica durante más de tres décadas.
Desde entonces, esta técnica ha sido aplicada y perfeccionada de manera continua, acumulando más de tres décadas de experiencia clínica, miles de pacientes tratados y seguimientos que superan los 20 años, con resultados consistentes en control del cáncer, seguridad y supervivencia a largo plazo.
La tecnología que hoy incorpora el Instituto Nacional de Cancerología representa la evolución de ese conocimiento acumulado, al integrar sistemas modernos que permiten planificar y ajustar el tratamiento en tiempo real, elevando aún más los estándares de precisión y cuidado del paciente. Este nuevo servicio al cual podrán acceder los pacientes es liderado por el doctor Eduardo Antonio Guerrero Lizcano reconocido oncólogo radioterápico colombiano, actual Coordinador Radioterapia del Instituto Nacional de Cancerología (INC), una de las instituciones oncológicas más importantes del país.
Beneficios claros para el paciente
La braquiterapia de alta tasa en tiempo real ofrece ventajas concretas que impactan directamente la experiencia y la seguridad del paciente:
Menor tiempo bajo anestesia, reduciendo riesgos asociados
Mayor precisión del tratamiento, con mejor protección de los tejidos sanos
Eliminación de traslados innecesarios del paciente bajo anestesia
Recuperación más rápida y mejor calidad de vida
Gracias a la planificación en tiempo real, el procedimiento completo puede realizarse en un solo espacio, reduciendo de manera significativa el tiempo total del tratamiento.
Impacto positivo para las instituciones de salud
En muchos centros, los tratamientos tradicionales obligan a trasladar al paciente bajo anestesia desde el quirófano hasta un tomógrafo y luego de regreso al área de tratamiento, lo que incrementa riesgos y puede prolongar el procedimiento hasta siete horas.
Con la braquiterapia en tiempo real, el tiempo total se reduce a aproximadamente dos horas y media, lo que permite a las instituciones:
Disminuir riesgos operativos
Optimizar el uso de quirófanos y equipos
Tratar dos o incluso tres pacientes en un mismo día, frente a uno solo con esquemas tradicionales
Beneficios para el sistema de salud y los pagadores
La reducción del tiempo de anestesia, la eliminación de estudios adicionales y el uso más eficiente del talento humano tienen un impacto directo en los costos del tratamiento.
Esto se traduce en:
Menor costo total por paciente
Uso más eficiente de los recursos del sistema
Mayor capacidad de atención sin necesidad de ampliar infraestructura
En un contexto donde el cáncer de próstata representa una alta carga para el sistema de salud, este tipo de innovación contribuye no solo a mejorar la atención, sino también a hacerla más sostenible.
En este marco, la incorporación de la braquiterapia de próstata en tiempo real representa un avance trascendental en la capacidad resolutiva del INC. Como parte de su transformación tecnológica, el Instituto ha integrado el sistema Flexitron, que permite tratamientos de alta precisión, junto con Oncentra Prostate de Elekta, que posibilita realizar ajustes en tiempo real durante el procedimiento, optimizando la distribución de la dosis y elevando los estándares de seguridad y efectividad clínica.
“La braquiterapia prostática ofrece tasas de control tumoral muy altas en cáncer de próstata localizado, con beneficios significativos en precisión y calidad de vida para el paciente”, señala el doctor Álvaro Martínez, oncólogo radioterápico intervencionista, colombiano, jefe del Departamento de Oncología Radioterápica de la Universidad de Oakland y del Beaumont Hospital (Estados Unidos), profesor titular y referente internacional en esta técnica.
En el marco de esta implementación, el INC desarrollará un entrenamiento práctico especializado en braquiterapia de próstata en tiempo real, que se llevará a cabo del 9 al 13 de febrero de 2026 en Bogotá, liderado por el Dr. Martínez y el físico médico Roberto Chumbimuni, experto internacional en planificación y dosimetría avanzada. Este espacio fortalecerá el conocimiento del talento humano del Instituto y posiciona a Colombia como referente regional en la adopción de tecnologías innovadoras de alto valor clínico.
“Hemos incorporado tecnología de vanguardia como parte del proyecto de modernización del Servicio de Radioterapia, lo que nos permitirá ofrecer tratamientos más precisos, más humanizados y verdaderamente personalizados. La llegada de la braquiterapia de próstata en tiempo real abre nuevas posibilidades de tratamiento para los hombres que padecen esta enfermedad, con los mejores estándares internacionales, hoy al servicio de los colombianos”, afirmó el doctor Eduardo Guerrero, coordinador del Servicio de Radioterapia del INC.
Con esta incorporación, el Instituto Nacional de Cancerología consolida su liderazgo como centro de referencia nacional y regional, ampliando el acceso de los colombianos a tratamientos oncológicos de clase mundial, basados en tecnología de punta, conocimiento especializado y un enfoque profundamente humano.