Los productos de la red forestal para exportación, no son solo muebles. Se debe diversificar y fortalecer mercados como el de India
Written by Jose de Jesus Prieto on 02/04/2025
El crecimiento de exportaciones en 2024 de la red forestal alcanzó tan solo un 4,7%.
FEDEMADERAS insiste en que falta una visión más amplia e integral para el impulso de las exportaciones.
Más que buscar nuevos mercados distantes, se necesita solucionar problemas en los mercados ya abiertos
como el de India con la madera Teca.
Bogotá, abril de 2025. En 2024, el crecimiento de las exportaciones de productos forestales maderables
y su transformación primaria y secundaria, fue de tan solo 4,7%, respecto a 2023, alcanzando unos
USD596,7 millones, de acuerdo con información de las partidas arancelarias correspondientes, donde el
67% pertenece a productos de papel, cartón y sus manufacturas, mientras que el 25% restante está
representado por muebles, con origen en los departamentos del Valle, Antioquia, Bolívar y la ciudad de
Bogotá, según la Federación Nacional de Industriales de la Madera (FEDEMADERAS).
“La resiliencia de la industria es de resaltar en este panorama, pues las cifras, que podrían ser mejores,
se ven impactadas por un cúmulo de desincentivos que derivaron en un decrecimiento en el PIB de los
renglones de silvicultura y extracción de madera, pulpa papel y cartón, y fabricación de muebles, del
9,4%, 0,2% y 1,9% respectivamente”, aseguró Juan Miguel Vásquez, director ejecutivo nacional de
FEDEMADERAS.
Madera no son solo muebles
El diálogo reciente entre gremios y el Gobierno Nacional, representado este último por el Ministerio de
Comercio, Industria y Turismo, abordó las soluciones ante posibles represalias comerciales de los
Estados Unidos, que podrían afectar el flujo normal de las exportaciones hacia ese país. Y aunque el
Gobierno planteó el desarrollo de nuevos mercados, y para el caso de la madera, centrarse en el
mobiliario, FEDEMADERAS ha sido claro en que se debe tener una visión más amplia e integral, para que
estas iniciativas tengan en realidad impactos y eficiencias estratégicas.
“Hay que tener claridad en que la madera no son solo muebles. Incluye también elementos de
construcción sostenible, obtención de biomasa forestal para producción de energía, elementos de
carpintería arquitectónica, pellets, y diversos servicios ecosistémicos, lo que abre aún más las
posibilidades de exportación. Además, el desarrollo de la agroindustria depende del escalamiento de la
proveeduría desde los cultivos de plantaciones forestales comerciales y el mejor aprovechamiento de
canales de comercialización de maderas nativas desde el bosque natural”, argumenta Vásquez.
La propuesta de FEDEMADERAS es avanzar en un trabajo conjunto y efectivo entre el sector privado y
los gobiernos (nacional y subnacionales), con el objetivo de derrumbar estereotipos sobre el consumo
de productos forestales y el mayor consumo de la sociedad por productos maderables legales
procedentes de plantaciones y del bosque natural sosteniblemente gestionado.
Se necesita una política pública integral para el desarrollo de exportaciones
Aunque es cierto que el mercado de Estados Unidos representa el 14% de las exportaciones de la red
forestal y de la madera, hay mercados donde se puede ser competitivos como país en el corto plazo
como Centro y Sur América, que podrían elevar las exportaciones en un porcentaje considerable pues el
acumulado de México, Ecuador, Perú, Brasil, Venezuela, República Dominicana, Panamá, Costa Rica y
Chile totalizan USD307 millones, es decir el 51,6% de las operaciones de comercio exterior actuales. El
reto allí es que se requiere cada vez más de una visión de política pública integral para poder desarrollar
estas exportaciones, según FEDEMADERAS.
Un claro ejemplo es la apuesta del gobierno ecuatoriano, un país que, con una extensión de 24 millones
de hectáreas, menos de una cuarta parte de la de Colombia, y con una cobertura forestal de 10,6
millones de hectáreas, -menos de una quinta parte de la del país-, en 2024 logró exportar más de
USD650 millones en productos maderables, siendo así el mayor renglón exportador de manufacturas del
país.
“Allí, los tableros de madera ocupan el 43% de dichos flujos comerciales, que curiosamente y por valor
de USD 104 millones, son el principal producto importado por Colombia. Esta desproporcionalidad
frente al caso colombiano refleja dos cosas: lo que no debe suceder en una lógica de aptitud vs.
aprovechamiento, y lo que no puede seguir sucediendo si queremos ser un país que piense en las
soluciones basadas en la naturaleza como una estrategia de desarrollo de país”, recalca Vásquez de
FEDEMADERAS.
Es hora de solucionar problemas de mercados ya abiertos
Según FEDEMADERAS, en lugar de buscar nuevos mercados distantes en los que seguramente aún
Colombia no es competitivo, se deben solucionar problemas en los mercados ya abiertos y en donde
desde este Gobierno se han tenido restricciones para la normalidad de operaciones comerciales.
Un claro ejemplo de esto, son las exportaciones hacia la India de la especie maderable Teca. En este
mercado, ya abierto hace varios años, aprovechando la limitante de ese país para autoabastecerse de
estas maderas altamente apreciadas, las exportaciones están prácticamente suspendidas. La razón: falta
derogar una resolución del Ministerio de Salud y así que se prohíba el uso del bromuro methilo en
Colombia, un ingrediente activo, hoy suspendido en casi todos los países del mundo por ser dañino a la
capa de ozono, pero que en Colombia es permitido para fines cuarentenarios por un acto administrativo
emitido por dicha cartera hace ya muchos años y donde el país no cuenta ni siquiera con instalaciones
para su aplicación.
India aún exige el uso de este ingrediente en su importación, salvo que el país exportador demuestre
que su normatividad interna prohíbe la aplicación en puerto de origen. Al no ser el caso colombiano, se
exige que la Teca tenga esta aplicación, y al no tener nuestro país instalaciones para hacerlo, las
exportaciones colombianas son sometidas a multas y restricciones. Una incoherencia burocrática.
“Desde hace más de 15 meses los exportadores colombianos y FEDEMADERAS, venimos gestionando
con MinSalud y esperando esta sencilla expedición normativa, que sería vital para fortalecer las
exportaciones de esta especie maderable, impulsando no solo la producción y la exportación, sino
además la generación de empleo que puede rondar los 2.200 puestos de trabajo adicionales e
inversiones nuevas del orden de los USD60 millones, sugiere Vásquez.
Así las cosas, Colombia tiene no solo la oportunidad de ser más competitiva, escalando su proveeduría,
sino más estratégica que sus vecinos, aprovechando sus ventajas competitivas naturales y decidiendo si
apuesta o no a una industria que es de triple valor compartido.